Autoestudio
Este niyama es traducido como estudio de las Escrituras o estudio del Ser.
El yoga busca la unión en distintos niveles. Por un lado la unión de todas las partes que conforman el ser humano, su cuerpo, emociones, sentimientos, las distintas facetas de la mente, etc. Por otro lado, la unión con nuestro entorno formado por personas, animales, plantas, etc. Y por último, la unión con Dios o el Espíritu Supremo. Evidentemente no es una búsqueda sencilla y para ir caminando acertadamente en esa dirección necesitamos conocer la verdad, la verdad sobre qué y quiénes somos realmente, la verdad sobre el mundo que nos rodea y sobre el Cosmos.
Lograr un conocimiento mínimo de estos por qués y cómos es absolutamente necesario para poder alinear nuestra forma de vida con el objetivo de ésta. El estudio de las obras escritas por aquellos que ya han recorrido nuestro mismo camino nos ayudará para comenzar a andar. Sin duda serán de valiosa ayuda hasta que tengamos un conocimiento mínimo sobre el funcionamiento de nuestra mente y de nuestra persona en su conjunto, tales como la interrelación entre pensamientos, emociones y sentimientos, y seamos capaces de discernir por nosotros mismos. Pero llega un punto en el que hay que ir aplicando todo ese conocimiento a la realidad de uno mismo. A partir de aquí las obras escritas y demás referencias sirven de apoyo pero como complemento a la introspección. Descubrimos así nuestros deseos ocultos, nuestros miedos y prejuicios, nuestras motivaciones, etc. Vamos comprendiendo el por qué de nuestros impulsos, nuestras necesidades e inclinaciones lo que nos permite tomar decisiones sobre nuestras acciones disponiendo de mayor información sobre nosotros mismos.
Es evidente que tomar decisiones acertadas en la vida sin disponer de la información suficiente resulta a la vez difícil y estresante. Por el contrario el conocimiento de nosotros mismos y del objetivo de la vida, nos aporta un criterio propio y sólido que hace que nuestras decisiones tengan una mayor probabilidad de llevarnos a buen puerto.
Hay que aclarar que el estudio tiene por objetivo arrojar luz sobre nosotros de manera que nos permita conocernos y conocer la vida un poco mejor. Para los yoguis el estudio que aporta conocimientos no aplicables para la evolución personas es estéril y no tiene sentido si lo que buscamos es el conocimiento de uno mismo.
Por otro lado, el estudio de uno mismo comienza a partir de la observación de nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, etc. En la práctica del yoga vamos observando todos estos elementos y tomando consciencia de ellos. Con el tiempo desarrollamos esta capacidad de observación en cada instante del ahora, logrando un mayor conocimiento de nosotros mismo y siendo capaces de actuar de manera creativa y voluntaria, no reactiva y condicionada.