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	<title>Hatha Yoga &#187; Contentamiento</title>
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		<title>Meditación I</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Feb 2008 17:32:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hemos comentado en otras ocasiones que el Hatha Yoga forma parte de uno de los cuatro senderos del yoga: el ‘Raja Yoga’ o yoga de la mente. Pero el Raja Yoga no sólo comprende el ‘Hatha Yoga’ sino otras formas de yoga como pueden ser el kundalini yoga. El ‘Raja Yoga’ se caracteriza por tener [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hemos comentado en otras ocasiones que el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/hatha-yoga/" >Hatha Yoga</a> forma parte de uno de los cuatro <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/los-cuatro-senderos-del-yoga/" >senderos</a> del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a>: el ‘Raja Yoga’ o <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> de la mente. Pero el Raja <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >Yoga</a> no sólo comprende el ‘Hatha Yoga’ sino otras formas de yoga como pueden ser el kundalini yoga. El ‘Raja Yoga’ se caracteriza por tener ocho etapas que llevan progresivamente a la consecución del fin último del yoga: la realización del Ser, es decir, el percibir de manera clara y permanente la unión con la Consciencia Universal (o Dios) y por lo tanto con los demás. Una vez eliminado de nosotros la ilusión de la separación y habiendo experimentado que la esencia que nos anima es la misma, para el hombre realizado deja de tener sentido el tratar a otros de manera diferente a como se trata a sí mismo. Entiende que hacer esa diferenciación sería lo mismo que tratar de manera distinta mi mano izquierda de la derecha, cuando en el fondo forman ambas parte de mí. Como es de esperar el proceso por el que logramos dicha realización conlleva la transformación del egoísmo (una vida basada en el yo) en generosidad y amor (una vida en la que me mantengo pendiente de las necesidades de los demás).</p>
<p>Las ocho etapas tienen un orden lógico como explicamos a continuación:<br />
1.	Restricciones (Yama).<br />
2.	Observaciones (Niyama).<br />
3.	Posturas físicas (Asana).<br />
4.	Control del prana a través de la respiración (Pranayama).<br />
5.	Retracción de los sentidos (Pratyahara).<br />
6.	Concentración (Dharana).<br />
7.	Meditación (Dhyana).<br />
8.	Supraconsciencia (Samadhi).</p>
<p>En las últimas clases venimos hablando en detalle de cada unas de las ‘restricciones’ y ‘observaciones’ que tienen por objetivo ir transformando poco a poco nuestra negatividad que al final nos impide y condiciona en la expresión de lo que realmente somos, un espíritu con cualidades positivas como el amor, la aceptación, la generosidad, la compasión, etc. Los yoghis han experimentado que si seguimos las pautas marcadas por las restricciones y observaciones, el hombre camina hacia una vida de felicidad y de plenitud. Si por el contrario no las sigue habrá una mayor tendencia hacia la frustración y el vacío.</p>
<p>Tradicionalmente en India, una persona que se quería adentrar en el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/" >estudio</a> del yoga (como estilo de vida y forma de perfeccionamiento humano) no empezaba con la práctica física (lo que conocemos en occidente por yoga) hasta no haber desarrollado en cierta medida los puntos uno y dos. Para el Yoga, como para la ciencia occidental, una grandísima parte de las enfermedades tienen su origen en nuestra forma de vivir y más concretamente en el uso que hacemos de la mente (origen psicosomático de las enfermedades). No tiene pues sentido empezar a trabajar el cuerpo, para devolverlo a su estado natural de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/yoga-y-salud-fisica/" >salud</a> y flexibilidad, si lo que causa la enfermedad sigue estando presente: <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-violencia/" >violencia</a>, <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a>, falta de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a>, <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/" >avidez</a>, etc. Una vez realizado ese trabajo de mejora personal, comenzaban a aprender las ‘posturas físicas’ y el pranayama, con el fin de mantener el cuerpo y la mente sanas, a la vez que se armonizaba el flujo energético en el cuerpo.</p>
<p>Habiendo logrado una <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza/" >limpieza</a> de mente (lo que implica <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza/" >limpieza</a> de pensamiento, de acción y de sentimiento) y habiendo preparado el cuerpo el yogui está preparado para adentrarse en la meditación. Es de esperar que si una persona no ha hecho ese trabajo previo, cuando intente <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a> habrá un montón de pensamientos ‘no colocados’ que aparecerán en su mente buscando su lugar.</p>
<p>Siguiendo con el punto cinco, en las clases de yoga vamos trabajando la retracción de los sentidos a través de la interiorización, por medio de la concentración de nuestra mente sobre la respiración, los órganos, etc., intentando desconectarla del mundo exterior con el que nos comunicamos a través de los sentidos.</p>
<p>Los tres últimos pasos están relacionados aunque difieren grandemente en su naturaleza. Dharana consiste en ir concentrando la mente en objetos, externos o no, con el fin de educarla y de controlarla. En este estado nuestra mente se muestra aún un poco salvaje no queriendo fijarse de manera continua, se produce un ir y venir sobre el objeto en el que nos concentramos. En la meditación nuestra mente sigue fija en el objeto, pero de una manera continua, no hay un ir y venir, por mi mente no se agolpan pensamientos a los que me apego que me sacan y alejan del objeto en meditación, hay un aquietamiento del flujo mental.</p>
<p>En relación al estado de Samadhi pocas palabras se pueden decir ya que es un estado en el que estamos más allá de nuestra consciencia. Muchos místicos han intentado explicarlo con palabras, pero resulta complicado ya que las palabras pertenecen al dominio de la mente mientras que el estado de Samadhi está más allá de esta. Se podría definir a partir de algunas de sus consecuencias, pero eso no sería definir el estado en sí. Durante el Samahdi se produce una paradoja, somos más conscientes de nosotros mismos de lo que lo hayamos sido jamás, pero a la vez ese estado de consciencia, aún siendo tremendamente claro y preciso, es vago en el sentido de que dejo de estar identificado conmigo mismo, con mi mente y con mi cuerpo, mi consciencia individual se sumerge en la Consciencia Universal de la misma manera que una gota de lluvia se funde con el océano. Paso a sentirme parte de todo lo que es, de esa Consciencia Universal (para otros llamada Dios) que es la que da vida a todo.</p>
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		<title>Austeridad</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 15:07:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La austeridad es una palabra poco apreciada en occidente y sobre la que pesan muchos prejuicios. Por desgracia se ha estudiado poco las ventajas que de ella se derivan y se ha llevado al extremo su interpretación.
Asociamos austeridad con algunas formas de vida monacal, enmarcadas en un contexto de precariedad, dureza, frialdad, e insatisfacción. Pero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/austeridad/" >austeridad</a> es una palabra poco apreciada en occidente y sobre la que pesan muchos prejuicios. Por desgracia se ha estudiado poco las ventajas que de ella se derivan y se ha llevado al extremo su interpretación.</p>
<p>Asociamos <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/austeridad/" >austeridad</a> con algunas formas de vida monacal, enmarcadas en un contexto de precariedad, dureza, frialdad, e insatisfacción. Pero la verdadera <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/austeridad/" >austeridad</a> no tiene nada que ver con ninguna de esas palabras, ya que nace de la comprensión, de la voluntad propia y del convencimiento de que es buena y necesaria.</p>
<p>La austeridad para los yoguis nace de la observación de los resultados que de ella se derivan.</p>
<p>Tradicionalmente las sociedades occidentales han confundido la felicidad con la posesión de cantidad de bienes, pero los resultados son visibles: muchas personas lo tienen todo menos la felicidad. Esto nos debería de llevar a reflexionar y quizás modificar la forma en que buscamos la felicidad.</p>
<p>Según el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> el ser humano, tiene una vida externa y otra interna, seamos conscientes de ellas o no. Y cada una de estas vidas influye y alimenta a la otra. En oriente, y en general en muchas tradiciones religiosas o filosóficas, se ha hecho gran hincapié en la necesidad de momentos de soledad, de silencio e incluso de meditación. Son esos momentos los que nos permiten interiorizar las vivencias externas, analizarlas, valorarlas, y más aún nos permite encontrar nuestro centro. Ese lugar donde la mente se reposa, el tiempo se para y todo está bien. Es como nuestro refugio interior. Es similar a cuando el cazador prehistórico que al volver a la cueva se sentía seguro, protegido y arropado, lo que le permitía buscar entender el mundo en el que vivía y mejorar las formas de supervivencia, de caza y de vida, en general. Así, las experiencias fuera de la cueva (externas) y la posterior interiorización de estas dentro de ella (interna) le permiten ir evolucionando y mejorando su vida a través de la observación y del método prueba-error.</p>
<p>El problema en nuestra sociedad es que hemos perdido la capacidad de llevar a cabo este ejercicio de reflexión e interiorización, y esto en gran parte es por la gran cantidad de cosas de las que disponemos, que hacen que nuestra mente esté siempre fuera, impidiendo su descanso y reflexión. Es por ello que los yoguis valoran la austeridad. Es evidente que cuanto más tenemos, más tiempo y dinero necesitamos dedicar a mantener y disfrutar de aquello que tenemos, y nos vamos metiendo en un círculo vicioso en el que nosotros mismos generamos necesidades virtuales. Si por el contrario simplificamos nuestras vidas al máximo, viviendo confortablemente pero evitando todo aquello que disperse nuestra atención, facilitamos un entorno en el que poder tener algo más de tiempo para las relaciones profundas y más aún con nosotros mismos.</p>
<p>Sin la austeridad es imposible ir al interior de la cueva, porque nuestra mente se dispersa y carecemos de tiempo. Y sin la cueva, no hay reflexión ni mejoras consistentes en nuestras vidas.</p>
<p>De esta forma de austeridad nace la sencillez, el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a>, el discernimiento entre lo necesario y lo superfluo, la capacidad de disfrute nacida de la creciente capacidad de concentración, la paz interior fruto de disponer de tiempo para la reflexión y meditación, etc. Además nos lleva al dominio de nosotros mismos, a no ser tan esclavos de las circunstancias, sino a tomar decisiones firmes con la satisfacción de estar haciendo aquello que quiero y creo que debo de hacer.</p>
<p>A poco que intentemos proyectar lo que una vida algo más austera podría aportarnos veremos que sus beneficios son numerosos. </p>
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		<title>Contentamiento II</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 15:04:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Para el yoga, el contentamiento permite poner las bases de la estabilidad y la paz interior. El contentamiento es esa actitud que nos lleva a estar satisfechos con el presente, con lo que tenemos y lo que vivimos. Esto no quiere decir que seamos conformistas, ya que el yoga lo que promueve es el disfrute [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a>, el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> permite poner las bases de la estabilidad y la paz interior. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> es esa actitud que nos lleva a estar satisfechos con el presente, con lo que tenemos y lo que vivimos. Esto no quiere decir que seamos conformistas, ya que el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> lo que promueve es el disfrute del proceso y la mejora y aprendizaje a través de este. Nuestra cultura occidental está orientada a la consecución del resultado, lo que nos lleva a querer que el proceso en sí se desarrolle lo más rápido posible, es decir, a no disfrutarlo. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> por el contrario afirma que la vida en sí es un conjunto de procesos y que los resultados, son la consecuencia de dichos procesos. El proceso es en un fin en sí mismo, frente a la mentalidad occidental en la que el proceso es el medio para el fin. Para el yoga estar esperando el resultado es perderse la parte más interesante de la vida, porque toda ella es proceso. Para que se vea más gráficamente imaginemos que tenemos que ir a un sitio andando. El hombre occidental durante el camino va pensando en sus cosas, mirando el reloj y valorando lo que le queda para llegar. El yogui, por el contrario, asume que su necesidad es ir hasta el destino marcado pero recuerda que la vida está para disfrutar y aprender. Es por ello que según va caminando observa su entorno y lo disfruta, esto hace que el proceso en sí sea fructífero, aprendiendo de las dificultades, lo que a su vez hace que el trayecto parezca más corto. Cuando quiere darse cuenta ha llegado, cumpliendo su objetivo, a la vez que ha sacado beneficio y provecho del proceso. ¿No resulta esta una manera mucho más inteligente de vivir y aprovechar la vida?</p>
<p>Así pues los yoguis afirman que es bueno tener ilusiones y expectativas positivas para nuestras vidas, y que debemos poner los medios para lograrlas, pero eso no nos ha de llevar a vivir en el futuro, olvidando el presente. Ponemos rumbo a un destino, pero mientras tanto estamos bien, disfrutamos del paisaje del camino, y en cada etapa estamos contentos porque sabemos que nos dirigimos hacia el sitio correcto, a la vez que vivimos el viaje.</p>
<p>Estamos acostumbrados a vivir desde nuestra mente, la cual va saltando de objeto en objeto. Los yoguis la llaman el ‘mono de la mente’ ya que va saltando de rama en rama sin ser capaz de permanecer y disfrutar un rato en ninguna de ellas. Esta tendencia hace que cuando hemos logrado algo, nuestra mente en seguida se sienta insatisfecha y proyecte nuevos deseos o necesidades, es de alguna manera como el burro y la zanahoria, un viaje sin fin en busca de algo que satisfaga la mente. Pero el viaje tiene trampa porque la satisfacción de la mente nace justo del sosiego, la pacificación y estabilización de esta. Para ello es necesario que seamos capaces de pararla, cuando vemos que se apega al futuro, a un futuro concreto y determinado, y que nos arrastra a vivir con la mirada absorta en él, perdiéndonos el presente.</p>
<p>El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/hatha-yoga/" >hatha yoga</a> intenta lograr este objetivo a través de la concentración en las ásanas y del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> en ellas, por medio de la relajación y disfrute de las posturas. Cuando logramos el aquietamiento del cuerpo y de la mente, un estado de bienestar nos invade y nos centra en el presente, no deseando nada más allá de ese momento sino estar donde estamos y haciendo lo que estamos haciendo. Reeducamos así nuestra mente y nos capacitamos para disfrutar la vida tal y como es.</p>
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		<title>Contentamiento</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Oct 2007 15:16:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El contentamiento, segundo de los ‘niyamas’, está muy relacionado con la felicidad. Podríamos decir que consiste en una ‘aceptación alegre y sostenida’ de las circunstancias de nuestra vida llevándonos a valorar tanto lo positivo como lo negativo que se da en ellas. 
Es evidente que la aceptación resulta fácil para las circunstancias positivas, pero no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a>, segundo de los ‘niyamas’, está muy relacionado con la felicidad. Podríamos decir que consiste en una ‘aceptación alegre y sostenida’ de las circunstancias de nuestra vida llevándonos a valorar tanto lo positivo como lo negativo que se da en ellas. </p>
<p>Es evidente que la aceptación resulta fácil para las circunstancias positivas, pero no tanto para las negativas.</p>
<p>El yogui tiene una visión de la vida que le lleva a entender que todo lo que sucede tiene un por qué, seamos o no capaces de entenderlo. La ley de causa y efecto está actuando de manera permanente y eso es lo que atrae hacia nosotros, junto con otros factores, determinadas experiencias. El yogui entiende que estamos en esta vida para aprender, y que a través de ese aprendizaje vamos eliminando la ignorancia o velos de la mente que son los que en última instancia nos separan de la Verdad: todos estamos conectados a través de nuestra esencia a Dios y por lo tanto todos estamos conectados entre nosotros. Es por ello que el yogui intenta dejar a un lado sus prejuicios y acepta lo que la vida le trae. Si mantuviera sus prejuicios lo único que conseguiría sería aumentar el sufrimiento producido por el problema en cuestión, impidiéndole ver más allá y aprender lo que necesita aprender con esa experiencia. El yogui no pierde el tiempo lamentándose por la experiencia sino que busca más allá para entender lo que le está queriendo decir. Para lograr esto necesitamos un gran desapego y discernimiento, pero sin duda una vez que nos instalamos en esta visión los problemas pasan a ser tremendamente constructivos y aleccionadores para nosotros, y el sufrimiento es menor.</p>
<p>En lo que al <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> de las circunstancias positivas de nuestra vida se refiere, resulta más complejo de lo que parece. Para empezar, tenemos un factor biológico que nos condiciona en contra: la formación reticular. Es una estructura del cerebro por  la que pasan todas las percepciones que vamos teniendo y que se encarga de filtrarlas, de manera que apenas el 20% de toda la información que percibimos llega a la corteza cerebral donde pasa al consciente. Probablemente sea un mecanismo de supervivencia que desarrolló el humano primitivo. Veamos. Cuando el hombre de las cavernas se movía en un entorno hostil, necesitaba estar permanentemente en alerta para identificar los peligros lo antes posible: era cuestión de supervivencia. Es por ello que al llegar a un entorno conocido, por ejemplo cercano a la cueva, el cerebro simplemente reparaba en aquello que no encajaba con imágenes anteriores. Esto le llevó a desechar mucha información y a seleccionar en tiempo récord aquello que no encajaba y que por lo tanto podía representar un peligro. El problema es que esta situación a día de hoy no es común pero nuestro sistema nervioso sigue condicionado por esta formación. Las consecuencias es que nuestra mente está acostumbrada a fijarse en lo nuevo y no presta atención a lo antiguo, lo cual nos lleva a la monotonía y a la no valoración de lo cotidiano. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> busca exactamente lo contrario, ser capaz de percibir y ser consciente de aquello bueno que hay en nuestras vidas y valorarlo. Hay un dicho que reza ‘sabio es aquel que levantándose por la mañana abre la ventana y ve siempre un paisaje distinto’. Es esa capacidad de estar presente en el ahora y de no dar por sentado nada de lo bueno que tenemos. Necesitamos por lo tanto reeducar nuestra mente y hacer el ejercicio consciente de valorar nuestras circunstancias. Esto requiere estar presente en el ahora y conectarnos con lo que nos rodea a través del sentimiento y no tanto de la mente. Con esto hacemos un ‘bypass’ a la formación reticular, permitiéndonos observar y captar la esencia de aquello que hemos visto tantas veces y creíamos conocer tan en profundidad. Sin duda nos sorprenderemos al observar que con esta forma de acercamiento a la realidad que nos rodea, descubrimos que en nuestro entorno hay multitud de cosas por descubrir, y que la monotonía no es sino un engaño de la mente. Por el contrario, cuando damos por sentado que conocemos algo en profundidad cerramos las puertas a descubrir nuevos aspectos del objeto observado.</p>
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		<title>No avidez</title>
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		<pubDate>Thu, 13 Sep 2007 12:05:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La avidez se define como ansia o codicia. En los textos clásicos del yoga se le diferencia de la codicia y se le relaciona también con el robo en su forma más burda.
Una vez más intentaremos desentrañar lo que en su sentido más sutil significa la avidez. La avidez nos lleva a desear cosas que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/" >avidez</a> se define como ansia o <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/la-no-codicia/" >codicia</a>. En los textos clásicos del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> se le diferencia de la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/la-no-codicia/" >codicia</a> y se le relaciona también con el robo en su forma más burda.</p>
<p>Una vez más intentaremos desentrañar lo que en su sentido más sutil significa la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/" >avidez</a>. La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/" >avidez</a> nos lleva a desear cosas que no nos son legítimamente propias. Si satisfacemos dichos deseos, estaremos cayendo en lo que al plano físico se refiere como robo.</p>
<p>El sentido sutil de la avidez va mucho más lejos del aspecto físico y material. Hemos dicho que la avidez implica desear lo que no es legítimamente propio.</p>
<p>Es evidente que la educación que recibimos en las sociedades occidentales, de manera general, tienden a hacer que nos comparemos con los demás. Desde que somos pequeños en el colegio se premia a los que mejores resultados obtienen, no a aquellos que más se esfuerzan. Indudablemente las capacidades de cada uno son distintas y no podemos comparar por resultados, ya que son distintos. De comparar, aunque el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> directamente no ve tal necesidad, habría que hacerlo en función de los esfuerzos de cada uno.</p>
<p>La educación va condicionando nuestro subconsciente de manera que se integra en nosotros el hecho de compararnos con los demás en las distintas área de la vida. Ya sea material, económico, familiar, afectivo, físico, intelectual, etc. Una prueba evidente de ello es la práctica del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a>. Cuando practicamos no podemos evitar mirar al resto para evaluar y comparar nuestra flexibilidad frente a la del otro. El yoga dice que este afán por compararnos no nos lleva más que a la desdicha porque siempre habrá en otra persona aspectos de su vida que sean “mejores” que los nuestros, como también habrá otros aspectos que sean “peores”. Claro que el concepto mejor y peor no es como tal utilizado por el yoga, porque las cosas simplemente son lo que son y es nuestra percepción de ellas, unida a la comparación con nuestros conceptos de bueno y malo, lo que lleva a que les pongamos una etiqueta u otra.</p>
<p>Fruto de esa comparación nace el deseo de poseer esa cualidad del otro, lo que según el yoga es avidez.</p>
<p>Para el yoga la avidez es negativa, entre otras cosas, porque desestabiliza la mente generando emociones destructivas. Nos lleva a la ambición y a querer siempre más de lo que tenemos (no sólo en el aspecto material) y de ahí a la insatisfacción, pudiendo degenerar en los celos y la envidia.</p>
<p>Según el yoga, la mejor forma de trabajar para evitar la avidez en nosotros es la aceptación. En la medida en que somos capaces de aceptarnos como somos y aceptar el entorno en que vivimos tal y como es, nuestra mente se serena y deja de desear cosas que no tiene. De ahí nace el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/contentamiento/" >contentamiento</a> y la calma mental que desemboca en la dicha y satisfacción con aquello con lo que a cada uno le ha tocado vivir.</p>
<p>Los yoguis creen que las circunstancias bajo las cuales cada uno ha nacido tienen un objetivo concreto y en ningún caso son fruto del azar. Cada uno nace en una familia y en un entorno determinado con el fin de aprender algo de todo ello. Esta visión les permite aceptar más fácilmente sus circunstancias, entendiendo que es algo necesario y bueno para el desarrollo de su espíritu, aunque quizás su mente y su cuerpo no estén satisfechos con ello.</p>
<p>Para poder entender bien este yama resulta necesario aclarar algunos factores que pueden llevar a malos entendidos. Primero hay que diferenciar avidez del deseo de mejorar. El deseo de mejorar es algo innato a todo ser humano ya que la evolución está contenida en nuestro código genético. Un deseo por mejorar, es algo sano y que nos lleva, partiendo de la aceptación a buscar algo bueno para nuestra evolución y para nuestro entorno. No pedimos a la vida algo por lo que no estamos dispuestos a trabajar. Como tal, no lleva componentes negativos tales como las prisas, etc. y no nos lleva a pasar por encima de los demás con tal de conseguir nuestro objetivo. Por el contrario, la avidez parte de la no aceptación de nuestras circunstancias y desde ahí genera insatisfacción e intranquilidad al que la padece, no teniendo unos objetivos de mejora claros y siendo normalmente el objeto de deseo algo que no está relacionado con la evolución del espíritu. Nos lleva a pasar por encima de los demás.</p>
<p>De aquí podemos entrever que se hace necesario diferenciar también entre aceptación y fatalismo, resignación o estancamiento. La aceptación nos permite vivir tranquilamente y con satisfacción el presente, pero la aceptación no quiere decir que no exista un deseo sano de mejorar las condiciones presentes. Parte de que hay cosas por mejorar y pone los medios para ello, pero entendiendo que todo tiene un proceso lo cual le permite seguir viviendo y disfrutando del presente. Se podría concretar diciendo que no está identificado con los resultados de la acción, porque acepta y comprende la situación presente. El estancamiento, fatalismo o resignación niegan la naturaleza evolutiva del ser humano desde la no aceptación, pero también desde la no acción. Es decir, no aceptan las circunstancias y además no ponen los medios para cambiar el presente.</p>
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