<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hatha Yoga &#187; miedo</title>
	<atom:link href="http://www.yoga-arjavan.com/tag/miedo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.yoga-arjavan.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate></lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Desidentificación</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/desidentificacion/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/desidentificacion/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Jun 2008 16:05:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[Desidentificación]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/desidentificacion/</guid>
		<description><![CDATA[La ciencia occidental se ha basado en la razón y la experimentación instrumental, dejando de lado el sentimiento y la propia percepción humana. Esto nos ha llevado a valorar sólo aquello cuya existencia podía ser demostrada empíricamente. La ciencia ha jugado un importante rol en la construcción de nuestra sociedad y por lo tanto de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La ciencia occidental se ha basado en la razón y la experimentación instrumental, dejando de lado el sentimiento y la propia percepción humana. Esto nos ha llevado a valorar sólo aquello cuya existencia podía ser demostrada empíricamente. La ciencia ha jugado un importante rol en la construcción de nuestra sociedad y por lo tanto de nuestras creencias y valores. De manera inconsciente la sociedad nos educa (no sólo en nuestra infancia sino a lo largo de toda nuestra vida) pensando que nuestra última realidad son el cuerpo y la mente, llevándonos a una absoluta identificación con ellos.</p>
<p>Multitud de <strong>filosofías</strong> y etnias indígenas no han separado el conocimiento que se puede adquirir con la razón de aquel que se puede percibir con el <strong>sentimiento</strong> y otras capacidades sutiles existentes en el hombre. Podemos observar como en su tradición se sigue creyendo en que nuestra realidad última es nuestro <strong>espíritu</strong>. Pero no sólo se sigue creyendo, sino que se sigue viviendo según esta visión.</p>
<p>El hecho de <strong>identificarnos con nuestro cuerpo</strong> genera en nosotros multitud de <strong>miedos</strong> asociados con la enfermedad, el sufrimiento, el envejecimiento, la muerte, etc. Ese desasosiego no existe en aquellas filosofías que han diseñado su forma de vida en el espíritu y no exclusivamente en el cuerpo y la mente.</p>
<p><strong>Al identificarnos con nuestra mente</strong> necesitamos defenderla del exterior, ya que si alguien desmonta nuestras creencias para nosotros sólo quedaría el <strong>vacío existencial</strong> (porque estamos identificados con ello) lo cual pondría en peligro nuestra  <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/yoga-y-salud-fisica/" >salud</a> mental. Es por ello que nos aferramos a nuestras ideas y creencias creando castillos bien sólidos que nos permitan defendernos de alguien que ponga en jaque nuestros planteamientos, tengan razón o no. Esto por desgracia nos dificulta el aprendizaje y la <strong>evolución</strong> ya que nuestra mente se vuelve impermeable a la verdad, porque lo importante es mantener aquello en lo que creemos más que valorar si aquello es realmente de utilidad para nosotros o no.</p>
<p>El que comprende que no es tampoco su mente, la acepta como instrumento valioso pero a la vez imperfecto y eso le ayuda a entender las críticas como oportunidades para mejorar y aprender. Dejamos de estar tan preocupados por tener razón y pasamos a dar prioridad a la verdad, a aprender de las ideas y experiencias de los demás que pueden enriquecer mi mente, transformarla y convertirla día a día en un instrumento de mayor valor para mí. En la medida en que no nos identificamos con nuestra mente, ponemos más fácilmente en tela de juicio nuestras creencias y nuestros valores, lo que nos permite renovar aquello que vemos que da resultados que no son positivos. <strong>Al cambiar nuestra mente, cambia nuestra visión y cambiamos nosotros mismos</strong>. Dejamos de ser intolerantes, impacientes, orgullosos, soberbios (la soberbia consiste en imponer al otro mi verdad por creer que es la única válida) y prepotentes. Aceptamos al otro y sus defectos son comprendidos y tolerados, en la medida que deban de serlo. La negatividad del otro deja de molestarnos y eso nos permite sobreponernos a ella, nos capacita para ayudar al otro y nos ayuda a ser más felices, porque pocas cosas nos molestan.</p>
<p>La desidentificación es un camino largo que empieza por la reflexión, por la comprensión de que más allá de nuestro cuerpo y de nuestra mente, existe nuestro espíritu y que es ese espíritu el que ha decidido tomar forma humana (con un cuerpo y una mente como herramientas valiosas e indispensables para poder desarrollar las vivencias necesarias). En este momento empezamos a vivir la vida desde otro punto de vista, lo que le sucede a mi cuerpo y mente me afecta de una manera distinta. Las vivencias percibidas antaño como difíciles o duras ya no me incapacitan para actuar positiva y conscientemente, dejo de ser sufridor pasivo y asumo un papel activo.</p>
<p>Muchas personas <strong>confunden la desidentificación con la insensibilidad</strong>, cuando en realidad no tienen nada que ver. La desidentificación nos acerca al otro, ya que me permite colocarme en un lugar donde la negatividad del otro se relativiza y no me afecta tan directamente. Esto me permite acercarme a él a pesar de su negatividad y ayudarle si quiere mi ayuda. La insensibilidad por el contrario, nos aleja del otro haciéndonos perder el interés por él y por ayudarle.</p>
<p>Lograr la desidentificación de manera gradual no es tan complicado como parece. Cuando vamos al cine podemos encontrar a una persona que está completamente metida en la película y que sufre en primera persona lo que está sucediendo. Se identifica con un personaje y a partir de ahí vive en su cuerpo y su mente sus experiencias. Digo en su cuerpo, porque las emociones que siente hacen que se segreguen una serie de hormonas que son introducidas en el torrente sanguíneo y que afectan a cada una de nuestras células.</p>
<p>Más allá, en la misma sala, podemos ver alguien que observa la película, está en ella pero con cierta distancia, siente, disfruta y sufre pero de una manera muy distinta. Sabe que eso que sucede allí no le sucede a ella, y eso le permite asumir un papel de observador que hace que se percate de muchos más detalles de la película (porque no está identificado con el actor principal) teniendo una visión más completa del conjunto,. Esto le permite aprender, ponerse en el lugar de los ‘buenos’ y los ‘malos’, observar cosas que pasan desapercibidas para los demás, etc., de manera que esa experiencia se convierte en algo enriquecedor, mientras que el que se ha identificado con algún personaje ha asumido simplemente un papel pasivo, dejándose llevar sin más.</p>
<p>Esto mismo que explicamos aquí sucede en nuestra vida diaria. Así pues intentemos asumir ese papel de observador objetivo de nuestros pensamientos y sentimientos, con el fin de poder verlos con claridad y dilucidar si debemos de alimentarlos o por el contrario debemos de transformarlos.</p>
<p>En la práctica de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> aprendemos la desidentificación adoptando las posturas de estiramiento, donde vamos calmando la respiración y relativizando la molestia producida por el estiramiento. Con el tiempo aprendemos a situarnos en un lugar de nosotros donde esa molestia sigue estando ahí, pero no nos absorbe, sino que nos permite mantener a la vez que relajamos y absorbemos la energía en movimiento.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/desidentificacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Miedo y el sentimiento de culpabilidad</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 May 2008 14:39:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[culpabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofia]]></category>
		<category><![CDATA[meditacion]]></category>
		<category><![CDATA[meditar]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/</guid>
		<description><![CDATA[En la última clase comentábamos algunos de los obstáculos que nos solemos encontrar a la hora de meditar. Hacíamos una pequeña introducción sobre la parte positiva y negativa existente en todo ser humano. Hoy nos adentraremos un poco más en este tema…
Filosofías y religiones han coincidido a la hora de aceptar que en el ser [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la última clase comentábamos algunos de los <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/obstaculos-en-la-meditacion/">obstáculos</a> que nos solemos encontrar a la hora de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a>. Hacíamos una pequeña introducción sobre la parte positiva y negativa existente en todo ser humano. Hoy nos adentraremos un poco más en este tema…</p>
<p>Filosofías y religiones han coincidido a la hora de aceptar que en el ser humano existe una parte positiva, ligada a nuestro <strong>espíritu</strong> y de la que emanan nuestras virtudes y el deseo de ser mejores personas. Y una parte negativa, ligada a nuestra parte más instintiva (propia de nuestra biología animal) y a nuestros defectos. Estas dos partes, conviven en nosotros teniendo cada persona más activa una u otra según sus valores y voluntad.</p>
<p>De la refinación de estos instintos surgen la ambición, la impaciencia, la intolerancia, el orgullo, la búsqueda de valoración, la vanidad, etc., que tienen como denominador común el egoísmo: pensar en mí sin tener en cuenta a los demás.</p>
<p>Así pues todas esas manifestaciones nacidas de la negatividad son en cierta medida comprensibles (en la medida en que en el hombre primitivo fueron necesarias para perpetuar la especie). Pero ahora disponemos de un grado de <strong>conciencia superior</strong>, y cada día más gracias a <strong>la espiritualidad y la ciencia</strong> moderna que ubican al ser humano en su lugar, formando parte de un todo: todos hemos nacido de la misma Fuente, por lo que en esencia somos lo mismo (a pesar de que los aspectos accidentales o circunstanciales sean distintos).</p>
<p>Cuando tenemos unos valores claros no nos dejamos llevar por el instinto (tales como el de supervivencia y perpetuación de la especie) que está profundamente arraigado en nosotros (aunque de una manera más sutil). Esos valores se contraponen al egoísmo nacido de nuestro instinto, y nos llevan a actuar de una manera más evolucionada buscando el bien de todos y no sólo el nuestro. Ahora bien esto requiere un trabajo gradual que nos lleve a hacer lo que consideramos que debemos de hacer por encima de los impulsos.</p>
<p>Es por ello que debemos revisar nuestras creencias asociándolo a la nueva realidad, y dejando atrás los paradigmas antiguos que están basados más en la competencia que en la <strong>cooperación</strong>, construyendo así una nueva visión que nos lleve a hacer y vivir de una manera distinta. Tenemos un ejemplo muy cercano que nos ilustra esta necesidad. Observemos nuestras células, si compitieran entre ellas no sería posible que nuestro cuerpo existiera, ahora bien ellas han entendido su rol dentro de nuestro cuerpo, cada una lo asume entendiendo que al hacer eso como corresponde se está beneficiando todo el organismo y por lo tanto asegurando su existencia.</p>
<p>Ahora bien todo este proceso de <strong>cambio de paradigma</strong> o de visión no resulta fácil, porque tenemos unos moldes muy arraigados, que además son realimentados por la educación que recibimos y los medios de comunicación de los que nos nutrimos. A esto le tenemos que unir que nuestra parte negativa, más instintiva y conservadora, teme el cambio. Es por ello que intenta evitar esa evolución natural de nuestras conciencias y para ello se vale de diversos mecanismos, entre ellos el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> y el sentimiento de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >culpabilidad</a>.</p>
<p>Observemos el <strong>sentimiento de culpabilidad</strong>. Cuando estamos haciendo algo y nuestra mente es medianamente consciente de que aquello no debe de ser así, la tendencia es a mirar hacia otro lado y acelerar el proceso para llevar acabo la acción (por el supuesto bien que a corto plazo que aquello nos genera). Más tarde surge en nosotros un sentimiento de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >culpabilidad</a>, que tiene dos componentes esenciales. La primera es que ayuda a que en cierta medida nuestra conciencia quede tranquila, porque no pasa por alto el hecho en sí, sino que tomamos consciencia y nos sentimos mal, y eso deja a mi conciencia tranquila. La segunda es que no nos permite que analicemos la situación. Es decir, no nos deja indagar sobre cómo evitar volver a cometer el mismo error. Esto lo hace a través del rechazo a nosotros mismos, de la vergüenza, etc. Con este mecanismo nuestra parte negativa se asegura el control y mantiene las cosas como están, ya que por un lado le da un señuelo a la parte positiva diciendo ‘sé que lo he hecho mal y me siento mal por ello’ y por otro no permite analizar las causas que lo generaron y por lo tanto impide el cambio.</p>
<p>En lo que al <strong>miedo</strong> se refiere, empecemos haciendo el siguiente ejercicio ya sea a través de la imaginación o de manera real. ¿Qué aparece en mi mente cuando entro en una habitación que está oscura y donde no puedo percibir absolutamente nada? La tendencia general es a proyectar aquello que tememos. Es curioso que en esa situación no proyectemos algo bonito o agradable sino que hagamos justo lo contrario. La oscuridad abre un espacio en el que nuestra mente no tiene en dónde apoyarse generando inseguridad y <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a>, de ahí sus proyecciones. Así pues la ignorancia o desconocimiento hace que proyectemos aquello que tememos y nos hace huir de esa situación. Nuestra parte negativa se vale de esto para mantener ocultas dentro de nuestra mente determinadas cosas con el fin de que no nos enfrentemos a ellas. En el momento en que pongamos luz sobre ellas, tomaremos consciencia de lo que es y en ese momento nos capacitamos para poder aceptar aquello y transformarlo. Así pues a nuestra parte negativa le conviene mantener oculto a través del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a>, determinados contenidos porque eso le asegura que no nos atreveremos a indagar más allá, asegurándose que nos quedamos como estamos. Recordemos el ‘Show de Truman’, donde simplemente a través del miedo al agua le consiguen confinar en un escenario. Eso mismo hace nuestra parte negativa con nosotros, se vale del miedo para mantenernos confinados a una experiencia limitada y de esta manera nos impide cuestionarnos determinadas cosas y enfrentarnos a ellas, porque eso abre un espacio hacia una nueva forma de ser más generosa e integradora, y nuestro instinto lo teme.</p>
<p>Una vez que hemos tomado consciencia de los mecanismos de los que se vale la parte negativa para mantener su influencia, y por lo tanto el control, nos predisponemos a desenmascararlos más fácilmente. Cuando veamos que sucede alguna de estas cosas, intentemos ir más allá comprendiendo que quedarnos en no analizar nos lleva a no aprender. Si somos capaces de hacerlo veremos que al superar los miedos y sentimientos de culpa podemos cambiar aquello que estaba generando ese malestar desapareciendo este para siempre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Obstáculos en la meditación</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/obstaculos-en-la-meditacion/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/obstaculos-en-la-meditacion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 06 May 2008 15:13:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[avidez]]></category>
		<category><![CDATA[culpabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofia]]></category>
		<category><![CDATA[limpieza]]></category>
		<category><![CDATA[meditacion]]></category>
		<category><![CDATA[meditar]]></category>
		<category><![CDATA[mentira]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[veracidad]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/obstaculos-en-la-meditacion/</guid>
		<description><![CDATA[Numerosos son los obstáculos que encontraremos para poder meditar. Los encontraremos tanto antes de sentarnos (pereza, falta de interés, etc.) como una vez sentados (dispersión, impaciencia, apego). Es por ello una buenísima oportunidad para observarnos y ver cuales son esos motivos que hacen que no me quiera sentar a meditar o impiden que medite una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Numerosos son los obstáculos que encontraremos para poder <strong>meditar</strong>. Los encontraremos tanto antes de sentarnos (pereza, falta de interés, etc.) como una vez sentados (dispersión, impaciencia, <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/">apego</a>). Es por ello una buenísima oportunidad para observarnos y ver cuales son esos motivos que hacen que no me quiera sentar a <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a> o impiden que medite una vez sentado. Sólo con el análisis de estos motivos ya estaremos sacando un provecho muy valioso de la <strong>meditación</strong>, ya que nos ayudará a conocernos más en profundidad. Al observarnos descubriremos <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/">falta de sinceridad</a> con nosotros mismos, ya que intentaremos convencernos de que en realidad no tenemos tiempo para <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a> o no podemos, o que la meditación es para otros. Veremos cómo nuestra mente busca excusas de todo tipo para evadirse de la meditación, lo cual tiene su por qué como a continuación explicamos. Todos nosotros tenemos nuestra parte positiva (de la que emanan las virtudes) y nuestra parte negativa (defectos), que tradicionalmente se ha representado con el ángel en un hombro y el diablo en el otro conversando con nuestra conciencia e intentando convencerla cada uno en su sentido. Como ya hemos comentado en otras clases, la meditación es una buena herramienta que nos ayuda a ir conociéndonos, ya que permite que aflore lo que hay en nuestro interior. De una manera intuitiva, nuestra parte negativa sabe que la meditación supone el principio del fin de sus vicios o defectos, y es por ello que intenta por cualquier medio poner obstáculos para impedirlo. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> y el sentimiento de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >culpabilidad</a> son dos poderosas herramientas que utiliza nuestra parte negativa. Esta parte negativa usa el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> para evitar que reflexionemos o nos enfrentemos a determinadas situaciones impidiéndonos superar aquello que nos frena, condiciona o incapacita. También usa el sentimiento de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >culpabilidad</a> para dejar las cosas tal y como están, porque la culpa no quiere mirar a las causas de nuestra mala acción sino que nos deja lamentándonos sobre nuestra actitud o carácter, sin permitir que analicemos las causas, aprendamos y cambiemos.</p>
<p>Podríamos decir que cada uno pondrá, de manera inconsciente, sus propios <strong>obstáculos para no sentarse a meditar</strong>. Es por ello que de esta observación ganaremos mucho sobre el conocimiento de nosotros mismos, lo que nos permitirá saber qué debemos de trabajar internamente (unos tendrán que trabajar la pereza, otros no poner excusas y ser sinceros, otros el desapego, la constancia, el compromiso, etc.).</p>
<p>Dado que los obstáculos dependen de la naturaleza de cada persona presentamos, a modo de resumen, algunos de los que consideramos más frecuentes:</p>
<ul>
<li><strong>Impaciencia</strong>. En nuestra sociedad vivimos principalmente desde la mente, así pues esperamos que algo suceda mientras meditamos y si no es así tenemos la sensación de perder el tiempo o de no estar haciéndolo bien. Esta actitud es la que impide que meditemos porque nuestra mente está activa, buscando o esperando algo, y lo que buscamos es serenarla, reducir su actividad para abrir paso a otras expresiones de nuestro yo. Así pues seamos pacientes y tengamos en mente que sentarnos a <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a> siempre es positivo y tiene un efecto sobre nosotros, aunque no seamos capaces de percibirlo</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Apego a los resultados</strong>. Muchos son los que habiendo leído los <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-%C2%BFpor-que-meditar/">beneficios</a> que se derivan de la práctica asidua de la meditación se adentran en ella. Ahora bien, nos hemos acostumbrado a trabajar por cosas que dan resultados a corto plazo, y la meditación no da esos resultados de los que se habla en los libros a corto plazo (aunque sí otros como ya hemos comentado). El querer obtener los beneficios antes de tiempo nos lleva a la desmotivación y después al abandono. Así pues, sabiendo que la meditación da resultados desde el primer momento en que nos sentamos, no nos apeguemos a los grandes beneficios y sepamos ir valorando los “pequeños” (aunque yo no diría tan pequeños) beneficios que nos va aportando.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Falta de disciplina</strong>. En otras clases hemos comentado la importancia de <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-ii/">crear un hábito</a> (horarios, lugar, etc.) para que la mente identifique los patrones y se predisponga a meditar. La falta de disciplina impide que estos patrones se creen, dificultando el progreso en la meditación y minando nuestra moral, teniendo por último resultado el abandono.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>No seguir la técnica</strong>. En los primeros años de meditación seguir una <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-ii/">técnica fija</a> para meditar nos ayuda a generar el hábito que predispondrá a nuestra mente a meditar. Así pues una vez que hemos comprendido el sentido de la técnica acojámoslo y cuando dominemos la meditación podremos prescindir por completo de él, porque aquello será en nosotros de una manera tan clara y evidente que pequeños signos nos predispondrán a tal estado.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Postura inapropiada</strong>. Para poder serenar la mente el cuerpo tiene que estar en una <a href="http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-ii/">postura cómoda</a> (que no haya tensiones y que podamos mantener durante largo tiempo). Además la postura ha de asegurar un correcto fluir de la energía por el cuerpo, especialmente en la columna vertebral.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Hábitos mentales y físicos</strong>. Si tenemos poca costumbre de concentrar la mente (ya sea a través de la lectura u otras actividades) nos resultará más complicado meditar. Así pues, apaguemos de vez en cuando la radio y la televisión y dejemos que la mente se relaje adentrándose con las actividades cotidianas que lo permitan (<a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza/" >limpieza</a> de la casa, cuidado de plantas o animales, cocinar, etc.). Las personas muy mentales encontrarán más dificultades para meditar que aquellas que tienen una conexión más fluida con su sentimiento. Una vida externa sobrecargada de movimiento físico tiende a promover una mente agitada e inestable.</li>
</ul>
<p>A medida que nos sentamos a meditar observamos como todos estos obstáculos aparecen y, tras la toma de consciencia apropiada y la concentración correcta, desaparecen con el tiempo, haciendo de la meditación una actividad placentera y renovadora, que vitaliza nuestro ánimo y nuestras emociones positivas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/obstaculos-en-la-meditacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Meditación: ¿Por qué meditar?</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-%c2%bfpor-que-meditar/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-%c2%bfpor-que-meditar/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Apr 2008 16:14:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[meditar]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-¿por-que-meditar/</guid>
		<description><![CDATA[El hombre está formado por su cuerpo, su mente y su espíritu, y si quiere disfrutar de una vida sana debe de cuidar estos tres aspectos. La sociedad occidental se ha centrado en el cuidado del cuerpo, lo que ha permitido, en general, que tengamos buenos niveles de salud física. Ahora bien, no es raro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El hombre está formado por su cuerpo, su mente y su espíritu, y si quiere disfrutar de una vida sana debe de cuidar estos tres aspectos. La sociedad occidental se ha centrado en el cuidado del cuerpo, lo que ha permitido, en general, que tengamos buenos niveles de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/yoga-y-salud-fisica/" >salud</a> física. Ahora bien, no es raro encontrar en las personas ciertos problemas relacionados con la mente y el espíritu, tales como la incapacidad de relajarse, de parar la mente, de disfrutar con plenitud, de canalizar las emociones negativas (ansiedad, estrés, agresividad, impaciencia…). Es sabido que cuando no se cuida el cuerpo surge la enfermedad física, así pues no es de extrañar que cuando no se cuidan la mente ni el espíritu surgen los problemas o enfermedades mentales y espirituales (desasosiego, depresión, insatisfacción con nuestras vidas, etc.).</p>
<p>Las máquinas diseñadas por nosotros tienen la necesidad de parar cada cierto tiempo para ser mantenidas, así pues ¿por qué extrañarse de la necesidad de cuidar de la mente y del espíritu? Resulta, pues, curioso que muchos se sorprendan cuando toman consciencia de la necesidad de cuidar la mente y el espíritu, y es que el prejuicio de que ni es necesario ni es importante está fuertemente arraigado en nosotros.</p>
<p><strong>¿Cómo se deben cuidar la mente y el espíritu?</strong></p>
<p>La meditación es una disciplina mental esencial que nos ayuda en el cuidado de la mente y del espíritu, de ahí que todas las religiones y corrientes espirituales la hayan adoptado bajo formas diversas.</p>
<p>Seamos conscientes de ello o no, estamos muy condicionados por nuestra cultura, educación y demás prejuicios personales, lo que nos limita a la hora de decidir y expresar aquello que realmente queremos o creemos que debemos expresar. Es por ello que para poder llevar una vida satisfactoria necesitamos observar y revisar todos esos contenidos de la mente (lo que tradicionalmente se ha llamado introspección). Cuando nos sentamos a <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a> empiezan a aflorar todos estos contenidos que no están bien colocados, de la misma manera que cuando la corriente de un río empieza a amainar, aparecen poco a poco las rocas del río que anteriormente eran invisibles. Con nuestra mente en activo resulta imposible que estos contenidos afloren, de ahí la importancia de la meditación. <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >Meditar</a> no es pensar en esos contenido pero si observarlos y tomar consciencia de ellos. Posteriormente, podremos analizar cómo creemos que me está limitando o condicionando aquello que he descubierto y buscaremos la forma de encajar esa pieza del puzzle apropiadamente en nuestra mente para que no genere desorden.</p>
<p>Con la meditación logramos concentrar la mente y por lo tanto vivir más plenamente el presente. Este control mental nos permite parar el proceso de pensamiento, poniéndole en su lugar y sacando de nuestras vidas a ese intruso (el pensar indiscriminado y permanente) que se cuela cuando quiere en ella, impidiéndonos estar tranquilos y disfrutar.</p>
<p>Todos pasamos por épocas en las que no sabemos qué sucede pero nos sentimos extraños como si algo no fuera bien. La desconexión con nuestro espíritu (nuestro interior) no nos permite identificar la causa de aquello, lo que nos lleva a actitudes extrañas y muchas veces a tomar decisiones que no tienen nada que ver con el asunto en cuestión por el mero hecho de desconocer su causa. La meditación nos ayuda a parar la mente y abre un espacio que permite que afloren nuestros sentimientos más profundos. Al aflorar tomamos consciencia de ellos, lo que nos pone en una situación privilegiada para poder analizarlos y cambiar lo que sea necesario.</p>
<p>Muchas de nuestras decisiones más importantes en la vida han sido tomadas con poco convencimiento o claridad debido a nuestra poca conexión con nuestro espíritu. La meditación, nos conecta con él ofreciéndonos una información valiosísima para decidir desde nuestra verdadera necesidad y no desde los prejuicios, miedos, o lo que los demás piensan.</p>
<p>La meditación es un tónico mental y nervioso, ya que logramos que la energía vital fluya armoniosamente. Además, nuestra capacidad de análisis y discernimiento (tanto intuitivo como racional) se ve aumentada, lo que nos ayuda a tomar decisiones con consistencia.</p>
<p>Muchas personas, después de lecturas relacionadas con la meditación se ven pronto desilusionadas ante la dificultad de conseguir los resultados esperados de manera inmediata. Pero al igual que en la práctica del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/hatha-yoga/" >Hatha Yoga</a>, la meditación empieza a dar beneficios desde el primer momento en que nos ponemos a ello. A lo largo de todo ese camino de aprendizaje y de asimilación de experiencias vitales, van aflorando de nuestra mente todos nuestros deseos no colocados, miedos, prejuicios, negatividades, etc., que son los que nos impiden vivir plenamente.</p>
<p>Todo ese proceso es, por lo tanto, muy necesario ya que nos permite ir colocando en nosotros mismos todo aquello que no está en su lugar, y que disturba nuestra mente y nuestra serenidad. Según vamos avanzando en este proceso nuestra mente va estando más calmada y el estado meditativo surge.</p>
<p>Empecemos por lo tanto por deshacernos del prejuicio que nos lleva a no valorar ni aprovechar el proceso, y entendamos que el fin llegará por sí mismo una vez que hayamos tomado las medidas apropiadas para conseguirlo, es decir, sentarnos asiduamente a <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-i/" >meditar</a>.</p>
<p>Nota: No es recomendable que las personas que sufren depresión se inicien en la meditación, ya que es normal al principio que nuestra mente divague y se ponga a pensar en lo que nos preocupa. En el caso de depresiones esto no es aconsejable porque puede acentuar la enfermedad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/meditacion-%c2%bfpor-que-meditar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Devoción al Señor</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/devocion-al-senor/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/devocion-al-senor/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 11:06:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[Desidentificación]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/devocion-al-senor/</guid>
		<description><![CDATA[El yoga considera que hemos sido creados por Dios y que formamos parte de Él. Dado que nuestro espíritu está inmerso en la materia, ha perdido temporalmente el conocimiento de sí mismo y se percibe aislado y distinto del resto. Como ya hemos comentado el yoga busca descorrer los velos de la mente que nos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> considera que hemos sido creados por Dios y que formamos parte de Él. Dado que nuestro espíritu está inmerso en la materia, ha perdido temporalmente el conocimiento de sí mismo y se percibe aislado y distinto del resto. Como ya hemos comentado el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> busca descorrer los velos de la mente que nos confunden y hacen pensar que somos aislados de los demás. Nuestra mente, a través de las percepciones sensoriales externas y de su propia experiencia se cree única y es por ello que tiene una tendencia a actuar de manera egoísta. Ahora bien con la práctica del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> en su conjunto, es decir no sólo de lo que son las ásanas, el pranayama, y la relajación, vamos siendo capaces de ir descorriendo lentamente esos velos y ampliando nuestra visión percibiendo a los demás como si fuéramos nosotros mismos. Este proceso es difícil y largo, y es por ello que el yogui entendiendo su pequeñez e incapacidad eleva la vista a Dios, se une con Él en oración y meditación para pedirle, como Creador y Padre nuestro, que nos ayude en nuestro trabajo de transformación del egoísmo a la generosidad, del rechazo a la aceptación, del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> al amor… Para poder evolucionar como personas necesitamos aceptar que hay algo superior a nosotros, que sea nuestra referencia, nuestro camino, sino nos veremos abocados al estancamiento. Imaginemos el caso de un niño que considera que lo sabe todo y que no tiene nada que aprender de los adultos, permanecería sin duda estancado en su estado.</p>
<p>Cuando el yogui eleva humildemente su oración a Dios, abre literalmente sus canales energéticos para permitir que una nueva energía fluya sobre él, ayudándole en la transformación y en la desidentificación de la mente, mostrándole otras formas de ver la vida y comprender las cosas. Recordemos las palabras de Jesús de Nazaret al respecto: ‘Dios da su luz a los humildes y se la niega a los soberbios’. Al orar a Dios nos desidentificamos de nuestro ego, reconociendo la necesidad que tenemos del amparo de Dios. Mientras sigamos pensando que somos omnipotentes y que podemos tener bajo control todas las circunstancias de nuestra vida, nos estaremos cerrando a la ayuda que Dios nos puede y quiere aportar. Paralelamente al aspecto espiritual y sin menospreciarlo, en Occidente se han llevado a cabo estudios sobre cómo afecta a nivel físico y mental, las emociones generadas en un profundo acto de devoción a Dios. Y es que esas emociones tienen un impacto positivo y beneficioso a nivel celular, es decir, en millones de células de nuestro cuerpo. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/devocion-al-senor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Autoestudio</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 11:04:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/15ª-clase-autoestudio/</guid>
		<description><![CDATA[Este niyama es traducido como estudio de las Escrituras o estudio del Ser.
El yoga busca la unión en distintos niveles. Por un lado la unión de todas las partes que conforman el ser humano, su cuerpo, emociones, sentimientos, las distintas facetas de la mente, etc. Por otro lado, la unión con nuestro entorno formado por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este niyama es traducido como <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/" >estudio</a> de las Escrituras o <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/" >estudio</a> del Ser.</p>
<p>El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> busca la unión en distintos niveles. Por un lado la unión de todas las partes que conforman el ser humano, su cuerpo, emociones, sentimientos, las distintas facetas de la mente, etc. Por otro lado, la unión con nuestro entorno formado por personas, animales, plantas, etc. Y por último, la unión con Dios o el Espíritu Supremo. Evidentemente no es una búsqueda sencilla y para ir caminando acertadamente en esa dirección necesitamos conocer la verdad, la verdad sobre qué y quiénes somos realmente, la verdad sobre el mundo que nos rodea y sobre el Cosmos.</p>
<p>Lograr un conocimiento mínimo de estos por qués y cómos es absolutamente necesario para poder alinear nuestra forma de vida con el objetivo de ésta. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/" >estudio</a> de las obras escritas por aquellos que ya han recorrido nuestro mismo camino nos ayudará para comenzar a andar. Sin duda serán de valiosa ayuda hasta que tengamos un conocimiento mínimo sobre el funcionamiento de nuestra mente y de nuestra persona en su conjunto, tales como la interrelación entre pensamientos, emociones y sentimientos, y seamos capaces de discernir por nosotros mismos. Pero llega un punto en el que hay que ir aplicando todo ese conocimiento a la realidad de uno mismo. A partir de aquí las obras escritas y demás referencias sirven de apoyo pero como complemento a la introspección. Descubrimos así nuestros deseos ocultos, nuestros miedos y prejuicios, nuestras motivaciones, etc. Vamos comprendiendo el por qué de nuestros impulsos, nuestras necesidades e inclinaciones lo que nos permite tomar decisiones sobre nuestras acciones disponiendo de mayor información sobre nosotros mismos.</p>
<p>Es evidente que tomar decisiones acertadas en la vida sin disponer de la información suficiente resulta a la vez difícil y estresante. Por el contrario el conocimiento de nosotros mismos y del objetivo de la vida, nos aporta un criterio propio y sólido que hace que nuestras decisiones tengan una mayor probabilidad de llevarnos a buen puerto.</p>
<p>Hay que aclarar que el estudio tiene por objetivo arrojar luz sobre nosotros de manera que nos permita conocernos y conocer la vida un poco mejor. Para los yoguis el estudio que aporta conocimientos no aplicables para la evolución personas es estéril y no tiene sentido si lo que buscamos es el conocimiento de uno mismo.</p>
<p>Por otro lado, el estudio de uno mismo comienza a partir de la observación de nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, etc. En la práctica del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> vamos observando todos estos elementos y tomando consciencia de ellos. Con el tiempo desarrollamos esta capacidad de observación en cada instante del ahora, logrando un mayor conocimiento de nosotros mismo y siendo capaces de actuar de manera creativa y voluntaria, no reactiva y condicionada.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/15-clase-autoestudio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Limpieza (II)</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza-ii/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2007 09:05:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[limpieza]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza-ii/</guid>
		<description><![CDATA[La experiencia en distintos ámbitos nos muestra que resulta imprescindible tratar a los sistemas de manera integral ya que de no hacerse, se desarrollan en extremo unas facetas de éste dejando de lado y en subdesarrollo, otras igualmente importantes. Esas carencias no cubiertas generan tensión y tienden a hacer una demanda cada vez más contundente.
Podemos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La experiencia en distintos ámbitos nos muestra que resulta imprescindible tratar a los sistemas de manera integral ya que de no hacerse, se desarrollan en extremo unas facetas de éste dejando de lado y en subdesarrollo, otras igualmente importantes. Esas carencias no cubiertas generan tensión y tienden a hacer una demanda cada vez más contundente.</p>
<p>Podemos ver un ejemplo claro en nuestra sociedad occidental donde se ha desarrollado principalmente el aspecto económico y tecnológico, dejando de lado aspectos como el medioambiental, social, cultural, etc. Esto ha tenido como consecuencia una degradación del medio ambiente, importantes flujos migratorios entre países de distinto desarrollo económico, diferencias y falta de entendimiento entre culturas, etc. De la misma manera si consideramos como sistema al ser humano, en occidente hemos dado más importancia a la parte física e intelectual , dejando de lado las facetas emocional, sentimental y mental (en el sentido del conocimiento de nuestra mente). Si una persona desarrolla mucho el aspecto intelectual dejando de lado el emocional y sentimental, lo más probable es que tenga dificultades para identificar sentimientos, para gestionar emociones y como consecuencia de fluir y de relacionarse de una manera natural con las personas. Por el contrario una persona que ha desarrollado mucho el sentimiento (en relación a otras facetas), tendrá dificultad para gestionarlo y saber mantener una estabilidad, ya que esta nace fruto del discernimiento realizado con la mente.</p>
<p>Es por ello que el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> aconseja que prestemos atención al conjunto del ser humano en sus aspectos físico, emocional, mental, sentimental y espiritual, buscando un desarrollo paralelo de todas estas realidades. Solo así lograremos un equilibrio y evitaremos las asimetrías que, como en todo sistema, generan tensión y conflicto.</p>
<p>Cuando los yoguis hablan de <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza/" >limpieza</a> se refieren al conjunto del ser humano. En lo que concierne al aspecto emocional, mental y sentimental hacen hincapié en dos trabajos a realizar. El primero, ya comentado, es no generar nueva ‘basura mental’ evitando alimentar pensamientos negativos fruto de experiencias difíciles o poco gratas. Esos pensamientos generan emociones y realimentan sentimientos, constituyendo un ciclo creciente sin fin. El segundo área de trabajo consiste en la revisión de todo el contenido a nivel consciente y subconsciente, que nos condiciona y por lo tanto impide expresarnos con libertad. Este contenido es influenciado y generado por la educación, el ámbito cultural y la propia personalidad. A través de la observación el yogui constata que todo nuestro hacer cotidiano se ve influenciado por dichos contenidos y presta atención a su mente para ir detectando aspectos sutiles de estos condicionamientos que nos permitirán analizar en mayor profundidad su razón de ser y validez. Una vez que el yogui toma consciencia de la existencia de un condicionamiento, <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> a no ser valorado por ejemplo, utiliza su mente para analizarlo. Llega a la conclusión, en este caso, de que la valoración no ha de venir del exterior ya que entonces estaríamos sometidos permanentemente a los gustos de los demás (lo cual es un caos porque los gustos de las personas raramente coinciden y no podemos gustar a todo el mundo) y a las modas cambiantes, impidiéndonos forjar una personalidad estable y verdadera, fundamentada en lo que somos, no en lo que  los demás esperan de nosotros. Por el contrario el yogui entiende que esa valoración nace en mí cuando consigo alinear mi hacer y mi sentir. Al hacer aquello que creo que debo de hacer independientemente de modas y gustos ajenos, se produce en mí un sentir de estabilidad, de paz y de confianza.<br />
Evidentemente este es un trabajo de años y de pequeños pasos, en los que al principio sólo somos capaces de identificar pequeños condicionantes y posteriormente nos vamos adiestrando tanto en la observación como en el análisis de estos. Dejo de hacer cosas por lo que pensarán los demás, o hago cosas en función de lo que piensen.</p>
<p>Hay muchas falsas creencias fuertemente arraigadas en nosotros que condicionan nuestro hacer de manera absolutamente inconsciente, pero con gran fuerza. En la medida en que tomamos consciencia de ellas las revisamos y sustituimos por otras (como en el ejemplo anterior de la valoración) nos liberamos de ellas y sentamos unas nuevas creencias basadas en algo más real y verdadero.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/limpieza-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Resumen y conclusión de los ‘yamas’</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/resumen-y-conclusion-de-los-yamas/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/resumen-y-conclusion-de-los-yamas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Sep 2007 12:07:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[avidez]]></category>
		<category><![CDATA[codicia]]></category>
		<category><![CDATA[Felicidad]]></category>
		<category><![CDATA[mentira]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[no violencia]]></category>
		<category><![CDATA[sensualidad]]></category>
		<category><![CDATA[yamas]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/resumen-y-conclusion-de-los-‘yamas’/</guid>
		<description><![CDATA[Según el yoga con el cumplimiento de los ‘yamas’ logramos dos objetivos: por un lado evitamos comportamientos que tienen efectos no deseados a medio plazo y por otro liberar los bloqueos energéticos existentes en nosotros permitiéndonos expresar aspectos y cualidades propias de nuestro espíritu como la comprensión, la tolerancia, la paz, la compasión, la verdad, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Según el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> con el cumplimiento de los ‘yamas’ logramos dos objetivos: por un lado evitamos comportamientos que tienen efectos no deseados a medio plazo y por otro liberar los bloqueos energéticos existentes en nosotros permitiéndonos expresar aspectos y cualidades propias de nuestro espíritu como la comprensión, la tolerancia, la paz, la compasión, la verdad, la aceptación… La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-violencia/" >violencia</a>, la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a>, etc. nacen en nuestra mente y al oponerse a la realidad de la vida, bloquean el flujo natural de esta en nosotros.</p>
<p>Hay una cualidad necesaria que merece la pena destacar que subyace en el cumplimiento de todos los yamas, se trata de la aceptación. Veamos el poder transformador de la aceptación en cada uno de los yamas:</p>
<p>-	No <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-violencia/" >violencia</a>. Cuando nuestros deseos y proyecciones mentales sobre lo que queremos que sea la realidad no concuerdan con esta, reaccionamos de una manera violenta contra la vida, contra los demás y nosotros mismos. A través de la agresividad y la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-violencia/" >violencia</a>, desde sus formas más burdas hasta las más sutiles, intentamos imponer a la vida, al otro o a nosotros mismos la realidad que nosotros deseamos. Si por el contrario acogemos la vida, al otro e incluso a nosotros mismos tal y como somos, estamos logrando a través de la aceptación eliminar el sufrimiento creado por la diferencia existente entre la realidad y lo que nosotros habíamos proyectado. A modo de ejemplo, visualicemos una situación en la que el otro no piensa como yo. La tendencia es imponerle mi forma de ver las cosas, ya que quiero que el otro reafirme mi verdad por encima de aceptar que tiene una forma distinta de ver las cosas. Otro ejemplo simple sería: si me voy de fin de semana, deseo que sea soleado. Cuando me levanto y veo que no hace sol, maldigo y me enfado porque las cosas no son como yo quería. De esta manera me predispongo a que todo lo que suceda ese día, aunque sea hermoso, no me llegue ni satisfaga porque mi estado emocional es negativo y por lo tanto mi percepción la realidad se ve transformada. Si por el contrario acepto aquello y me digo, ‘bueno seguro que será una buena experiencia igualmente’ no empezaré el día enfadado y abriéndome a posibles experiencias no previstas pero enriquecedoras.</p>
<p>-	No <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a>. La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a> ofrece al otro la visión de lo que a nosotros nos gustaría ser o que las cosas fueran, aunque no lo seamos. Esto nos hace fingir llevándonos a un estado de nerviosismo e inseguridad porque siempre existe la posibilidad de que se descubra la verdad. Vivimos preocupados por que aquello no salga a la luz. Y al final resulta más beneficioso para nuestra felicidad aceptar la realidad que no tergiversarla, por mucho que pueda parecer que obtenemos un beneficio. Quizás ese beneficio exista a corto plazo, pero la inseguridad que genera a medio suele ser mayor. En la medida en que nos aceptamos como somos y aceptamos nuestras circunstancias, no tenemos <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> a ser sinceros ni con nosotros ni con los demás. Esto no sólo facilita y hace más auténticas nuestras relaciones, sino que además nos sitúa en una posición inmejorable para cambiar lo que no nos gusta de nuestra personalidad. Sólo a través de la aceptación de que hay algo en nuestra personalidad que no nos gusta podemos transformarlo en aquello que deseamos ser.</p>
<p>-	No <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-avidez/" >avidez</a>. Cuando no estamos satisfechos con lo que somos o con las circunstancias que nos han tocado vivir buscamos en el exterior aquello que creemos que nos hará felices. Y así comenzamos una carrera por obtener aquello que creemos que nos hará felices, pero esta carrera resulta ser una trampa porque según los yoguis la paz se encuentra en nuestro interior. A través de la aceptación de nuestras circunstancias, empieza a entrar el sosiego y la serenidad en nuestras vidas. La aceptación hace descansar a la mente y sentirse satisfecha con la realidad que nos rodea. A partir de aquí cesa el deseo, y aún habiendo áreas en las que nos gustaría mejorar eso no nos desequilibra ni hace sentir a disgusto en el presente.</p>
<p>-	La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/" >sensualidad</a>. Por un lado los yoguis nos animan a entender que existe una vida externa, esa con la que nos relacionamos a través de los sentidos y la mente, y una vida interna, a la que se accede a través de la introspección, la reflexión y la meditación. Para ellos es esencial que el ser humano encuentre un equilibrio entre las dos. La felicidad no es posible si vivimos sólo la vida exterior y aseguran que vivir sólo esta parte nos lleva a buscarla a través de la satisfacción sensorial y de la mente, lo que es absolutamente imposible. La aceptación en este caso nos permite utilizar los sentidos de la manera apropiada, no intentando llevar al extremo sus gratificaciones, permitiéndonos esto adentrarnos en esa otra vida, la vida interior, descubriendo nuestra esencia y caminando hacia la felicidad.</p>
<p>-	La <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/la-no-codicia/" >codicia</a>. Dijimos que la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/la-no-codicia/" >codicia</a> nos lleva al apego y a la identificación con las cosas, en su sentido más amplio. Dado que todo lo que pertenece al mundo manifestado, en el que vivimos, es por naturaleza cambiante, esta identificación nos hace fluctuar con aquello a lo que estamos apegados. La aceptación nos ayuda a desidentificarnos de las cosas, lo cual nos permite usarlas y disfrutarlas pero sin depender de ellas. Esto significa que ante su ausencia nuestra felicidad no se verá alterada.</p>
<p>Como hemos visto el problema principal, en lo que a los yamas se refiere radica en la diferencia que existe entre lo que deseamos y lo que la vida nos trae. Para poder aplicar la aceptación en cada uno de estos casos debemos de ser capaces de renunciar a aquello que estamos queriendo. Según los yoguis a medida que tenemos un conocimiento más elevado de la vida, entendemos que no siempre lo que deseamos es lo mejor para nosotros, lo cual nos permite ir poco a poco renunciando a aquello que creíamos que era lo mejor, porque quizás haya otras experiencias que escapan a nuestra imaginación que son mejores.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/resumen-y-conclusion-de-los-yamas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No sensualidad</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Sep 2007 12:06:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[sensualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/</guid>
		<description><![CDATA[Este ‘yama’, o restricción, está relacionado con cómo y para qué utilizamos nuestros sentidos. Los sentidos son las extensiones de la mente que nos permiten relacionarnos con el mundo que nos rodea. Sin ellos estaríamos confinados a nuestro mundo interno.
Nuestras carencias, miedos y deseos no satisfechos generan tensiones físicas y emocionales. Muchas veces no somos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este ‘yama’, o restricción, está relacionado con cómo y para qué utilizamos nuestros sentidos. Los sentidos son las extensiones de la mente que nos permiten relacionarnos con el mundo que nos rodea. Sin ellos estaríamos confinados a nuestro mundo interno.</p>
<p>Nuestras carencias, miedos y deseos no satisfechos generan tensiones físicas y emocionales. Muchas veces no somos conscientes de su existencia pero nos impulsan a un hacer determinado y de una manera concreta. Estas tensiones, como cualquier forma de energía, necesitan fluir. En caso contrario generan nerviosismo, ansiedad e insatisfacción, pudiendo tener efectos sobre la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/yoga-y-salud-fisica/" >salud</a>. Si nos limitamos a liberar esas tensiones dando rienda suelta a las satisfacciones sensoriales a que nos impulsan, obtendremos una sensación de relax efímera, pero en ningún caso una paz interior duradera.</p>
<p>Si observamos las vidas de quienes buscan la paz y la libertad a través de la disipación de esas energías por medio de los sentidos, vemos que si ciertamente son capaces de deshacerse de esas tensiones internas, no suelen ser personas que transmiten una profunda paz interior. Por el contrario, suelen ser nerviosos y poco estables emocionalmente.</p>
<p>Por el contrario, el que logra no ser esclavo de sus propios procesos internos logra la paz interior. Para ello es necesario conocerlos, entenderlos, ver sus causas y posteriormente ir trabajando en la transformación de estas, si es que se deben transformar, y en la canalización apropiada de la energía que estas fomentan. La verdadera libertad nace fruto de ese conocimiento y de poner nuestra voluntad allí donde queremos ir, satisfaciendo cuando así debe de ser nuestros sentidos y renunciando a ello cuando sea necesario. Esto concede al ser humano un sentimiento de poder, de control sobre sí mismo, de conciencia expansiva, de bienestar y calma.</p>
<p>Por otro lado, un exceso de uso de los sentidos hace que el ser humano sea incapaz de adentrarse en su interior, estando todo él fuera. Para poder encontrar esa paz tan buscada es necesario que progresivamente seamos capaces de ir hacia dentro, de encontrar el equilibrio entre el mundo exterior y lo que sucede dentro de nosotros. En el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/hatha-yoga/" >Hatha Yoga</a> trabajamos este aspecto a través de la concentración en las posturas, manteniéndola a lo largo de toda la práctica.</p>
<p>Para el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a>, cualquier placer sensorial que no exalta el sentido de unidad universal, sino que tiende más bien a enfatizar nuestra conciencia de separación egoísta de otros seres, puede catalogarse como <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/" >sensualidad</a>. Poniéndolo en los términos que venimos usando, todo aquello que haga más tupidos los velos de la mente es considerado como <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/" >sensualidad</a> porque no va en la línea de lo que estamos buscando: descorrer esos velos para percatarnos de la Unidad que subyace en todo, de la cual formamos parte. Según esta clasificación, las experiencias sensoriales que nos conectan con los demás son positivas ya que nos ayudan a descorrer los velos de la mente.</p>
<p>De aquí podemos entender que el <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> no está de acuerdo ni con la represión ni con la  expresión sin conciencia ni control. Acepta que mientras nosotros no seamos capaces de transformar las causas que generan esos estados y que a su vez son los causantes de esas emociones negativas, estaremos sujetos a esa variabilidad. Es por ello que nos recomienda ir haciendo un trabajo en paralelo: encontrar formas de liberar esa tensión interna y buscar la forma de transformar las causas. La represión conduce a problemas físicos, mentales y emocionales. Cuando una persona se hace consciente de esos estados y busca con su entendimiento comprender sus causas se produce la transformación.</p>
<p>Aún así, debemos entender que el ‘yama’ de la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/" >no sensualidad</a> es un proceso en el que debemos ir trabajando. Normalmente no estamos capacitados para vivir según nuestros ideales, pero estos están ahí para alumbrar nuestro camino y orientar nuestros pasos. Así pues partiendo de la aceptación de nuestras limitaciones y de nuestro deseo de vivir según estos vamos andando a veces más rápido, otras más lento, a veces nos equivocaremos y otras no. No pasa nada, lo importante es que estamos siendo sinceros con nosotros mismos aceptando nuestra limitación y poniendo nuestra voluntad en la realización de ese ideal, levantándonos cada vez que nos caemos, y tratándonos a nosotros mismos con cariño y aceptación. El crecimiento debe llegar naturalmente, no violentando la propia naturaleza.</p>
<p>En <a href="http://www.yoga-arjavan.com/hatha-yoga/" >Hatha Yoga</a>, liberamos las tensiones físicas y emocionales, a través de las posturas, la respiración, la concentración y la relajación. Por eso al terminar la práctica, si nuestra actitud ha sido la apropiada, nos sentimos más relajados y enérgicos.</p>
<p>Para practicar: Empecemos por pararnos de vez en cuando a lo largo del día y observar estos estados (¿cómo me siento?) y cuando sea algo negativo intentemos separarnos de ello, como si lo dejáramos donde estamos y diéramos unos pasos hacia un lado.<br />
Para reflexionar: ¿Tengo conocimiento de esos estados emocionales y tensiones?, ¿soy consciente de que hacia que tipo de acción liberadora me impulsan?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-sensualidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Veracidad o no mentira</title>
		<link>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/</link>
		<comments>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Sep 2007 12:05:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Principal]]></category>
		<category><![CDATA[Felicidad]]></category>
		<category><![CDATA[mentira]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[veracidad]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/</guid>
		<description><![CDATA[La segunda observación o ‘yama’ dentro de las cinco que propone la filosofía del yoga es la no-mentira. Una vez más, debemos de entenderlo en su sentido obvio y sutil dado que en sánscrito tiene un significado amplio y profundo. Es por ello que dedicaremos unos minutos a desmenuzar lo que este ‘yama’ significa. Hablaremos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La segunda observación o ‘yama’ dentro de las cinco que propone la filosofía del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a> es la no-<a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a>. Una vez más, debemos de entenderlo en su sentido obvio y sutil dado que en sánscrito tiene un significado amplio y profundo. Es por ello que dedicaremos unos minutos a desmenuzar lo que este ‘yama’ significa. Hablaremos de las implicaciones de la verdad y de la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a>.</p>
<p>Se refiere al uso de la verdad con los demás y con uno mismo. Sobre la verdad en sentido obvio no hace falta hablar mucho, sabemos que las consecuencias de la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/" >mentira</a> tienden a dificultar las cosas a medio plazo agravando por lo general los problemas. Yendo a un sentido más sutil de la verdad, nos encontramos con las justificaciones que nos hacemos a nosotros mismos y a los demás. Cuando nos justificamos ante nosotros, es porque no queremos reconocer la verdad tal y como es. Así pues el ejercicio de este yama implica no justificarnos y aceptar la realidad que se da en nosotros. Esto nos llevará a conocer que es lo que nos mueve a la acción y cuáles son los valores en los que está sustentado nuestro hacer. A partir de aquí empezaremos a conocernos tal y como somos sin dobleces, lo que nos permitirá aceptarnos con nuestras virtudes y defectos. Al conocernos nos estamos predisponiendo para transformar aquello que vemos que no es bueno para los demás ni para nosotros mismos.</p>
<p>No debemos confundir decir la verdad con la crueldad, ni dejar que la verdad se convierta en una excusa para atacar con mala intención al otro. Vivir con la verdad no quiere decir expresarla constantemente, hay que sopesar cuando por el beneficio del otro debemos hablar y cuando debemos callar. La verdad es beneficiosa siempre. Hacer afirmaciones dañinas aún cuando estén basadas en hechos obvios, pero superficiales y temporales, no es vivir con la verdad. Así pues no utilicemos la verdad como arma para ejercer la <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/no-violencia/" >violencia</a>, queriendo imponer al otro nuestra voluntad. Muchos se aferran a una verdad y la utilizan para justificarse y dar salida a su agresividad. La verdad nunca puede llevarnos a la dureza de corazón.</p>
<p>Vivir con la verdad implica que nos preguntemos sobre nuestros propios mitos y creencias, que son los que en última instancia nos llevan a actuar como lo hacemos. Por ejemplo, si se me ha educado en la no igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer, vivir con la verdad significa preguntarme sobre la validez de esa enseñanza. Y al descubrir su falsedad sustituirla por una acorde con los principios morales universales. Nuestra sociedad ha sido diseñada por hombres y como tal es imperfecta, y muchos de los mitos que sustentan nuestros valores son falsos. Ejemplos los tenemos a nuestro alrededor a cientos. Nuestra sociedad ve la Tierra como algo que se puede explotar sin límite ni cuidado. Ahora estamos recogiendo los frutos de esa visión, las consecuencias son más que evidentes. De alguna manera vivir con la verdad significa revisar nuestros valores, depurarlos, renovarlos y alinearlos con la ley natural que todo ser humano lleva dentro y que es universal.</p>
<p>Los velos de la mente (nuestras falsas creencias) nos llevan a actuar como lo hacemos considerándonos aislados de los demás, cuando la verdad es que el espíritu que nos anima es uno, y que junto con la Tierra y los demás seres que la habitan formamos una comunidad de vida interdependiente. Busquemos descorrer y disolver dichos velos para ver las cosas tal y como son, y vivirlas de una manera plena desde la verdad.</p>
<p>Seguir esta observación, de no-mentira, nos lleva a buscar la verdad progresivamente en todo. Y a medida que conocemos la verdad, esta nos va liberando. A medida que entiendo en qué están basados mis miedos, súbitamente pierden parte de la fuerza que tenían y me capacito para poder hacerlos frente. El <a href="http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/miedo-y-el-sentimiento-de-culpabilidad/" >miedo</a> impide la felicidad y limita al ser humano en la expresión de quien realmente es. Según voy entendiendo que ciertos comportamientos míos están basados en determinadas emociones, sentimientos y prejuicios, comprendo las causas y puedo transformarlas para no producir siempre los mismos efectos que son negativos y me hacen infeliz.</p>
<p>La mentira siempre está asociada a la no aceptación de las cosas. El primer paso para conocer la verdad sobre las cosas es aceptarlas tal y como son realmente, sin justificaciones. Sólo podemos trabajar con lo que es, y partiendo de ahí intentar mejorar las situaciones.</p>
<p>Una actitud de adhesión a la verdad implica parar nuestra mente y no dejarla que emita, a partir de nuestros prejuicios, juicios prematuros. Dejar nuestra mente en blanco dando la oportunidad a que aquello que estamos conociendo se exprese. Nuestra tendencia es a coger sólo parte de la información que observamos, pasarla por el filtro de nuestra mente y elaborar un juicio, que por lo general no refleja la realidad.</p>
<p>Querer vivir la verdad significa a estar dispuesto a escucharla, lo cual no es fácil.</p>
<p>Querer vivir con la verdad significa estar dispuesto a dejar de lado nuestra verdad, para abrir un espacio donde otras verdades puedan complementar o sustituir la nuestra. Un científico que examina en profundidad la naturaleza de las cosas, sin permitir que prejuicio personal alguno influya sobre sus investigaciones está, en cierta medida, practicando la adhesión a la verdad.</p>
<p>En la práctica del <a href="http://www.yoga-arjavan.com/" >yoga</a>, podemos trabajar la verdad a través de las ásanas y de la aceptación. Como decíamos antes, para poder conocer la verdad es necesario estar dispuesto a aceptarla. Así pues cuando construyamos una ásana, de estiramiento por ejemplo, adoptemos una actitud de observación de nuestro cuerpo, veamos hasta dónde podemos construirla y mantenerla cómodamente y pudiendo relajarnos. Llegados aquí aceptemos ese punto y al hacerlo veremos cómo al hacer esto liberaremos la tensión que nos impide relajar y estirar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoga-arjavan.com/filosofia-del-yoga/veracidad-o-no-mentira/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
